3 de Noviembre: Separación Panamá de Colombia

Fueron 17 los intentos separatistas panameños después de fundada la colonia, la inquietud independentista nos condujo a la separación de España.  Nuestra vocación de libertad se mantuvo latente durante la época Granadina.

Desmembrada la Gran Colombia quedaron unidos en un débil lazo Panamá y Colombia, unión que no fue posible mantener principalmente por la desidia y abandono del Gobierno Istmeño.

Las raíces históricas de nuestro principal recurso geográfico salieron a relucir ante el trato prepotente del Gobierno de turno que rechazó el Tratado Herrán - Hay y condenaba a Panamá a una vida ya casi tradicional de privaciones.

Los patricios que actuaron en su momento histórico, que ocuparon el puesto en el estadio del tiempo que le tocó vivir, se inspiraron en el tradicional sentimiento nacionalista de los pueblos y reclamaron a la humanidad el derecho natural que la Patria, llamada Panamá tiene reservado en los espacios de los pueblos del mundo, la franja geográfica por donde habría de construirse un canal, es patrimonio de esta nación así lo entendieron los próceres y así lo aceptaron los panameños. 


Don José Agustín Arango fue uno de los integrantes de la Junta de Gobierno Provisional instaurada en noviembre de 1903.




5 de Noviembre: Movimiento de Separación en Colón

Fueron numerosas las reuniones, las llamadas personales, las comunicaciones con la capital de Estados Unidos, que entre panameños y estadounidenses se realizaron para que al fin el 3 de noviembre de 1903 fuera el día escogido para proclamar nuestra separación de Colombia, país al cual Panamá se había unido voluntariamente desde el 10 de noviembre de 1821 se separara pacíficamente del país suramericano. Por cierto, hay que decir que muy poco se ganó con esa anexión.

El 3 de noviembre de ese año, los hermanos Domingo y Pedro Díaz organizaron una concurrida manifestación, que partiendo del parque de Santa Ana terminó en el de la Catedral, en donde en sus cercanías y más precisamente en el Palacio Municipal se efectuaba una reunión del Consejo Municipal bajo la presidencia de Demetrio H. Brid, en donde en forma oficial se proclamó la mencionada separación.

Al día siguiente, 4 de noviembre, y por medio de un Cabildo Abierto, centenares de ciudadanos en la misma plaza de la Catedral firmaron un manifiesto en que se apoyaba a la decisión edilicia.

Todo parecía irse desarrollando según lo planeado, la separación estaba por llegar.

Pero no fue así, ya que al amanecer del 3 de noviembre los barcos colombianos "Cartagena" y "Alexander Bixio", y el estadounidense "Nashville", arribaban a la Bahía de Colón.

Desembarcaron de los barcos colombianos 500 hombres bien armados y con ganas de luchar, comandados por los expertos generales Tobar y Amaya, con la intención de apoderarse de dicho puerto y marchar después hacia la capital, lo cual no fue posible porque las autoridades del ferrocarril (que era una especie de agencia de Estados Unidos, a falta de una en Panamá, por no ser aún una nación reconocida) se encargaron de buscar excusas a fin de que el traslado de las tropas de Colombia hacia la ciudad de Panamá no se pudiera efectuar. Tan sólo sus generales fueron trasladados y acá se convirtieron en prisioneros.

Los 500 hombres quedaron en Colón y al mando del coronel Torres no hubo forma de poderlos trasladar. El coronel se puso iracundo y vociferante, amenazando con matar a todo panameño, estadounidense o extranjero que se opusiera a lo anterior.

Comenzaron entonces las conversaciones entre los miembros de la Junta Revolucionaria colonense del alcalde Eleazar Guerrero y de otras autoridades locales, con el objetivo de convencer a los colombianos de que abandonaran Panamá, lo cual se logró con el sólido argumento pecuniario (ocho mil dólares) que logró pacificar al coronel Torres.




28 de noviembre de 1821
Primera Gesta de Independencia


 Tres siglos transcurrieron entre la conquista y las inquietudes revolucionarias del siglo XIX, los hijos de españoles nacidos en el nuevo mundo, llamados "criollos" desvinculados de España; sentían correr por sus venas la sangre americana. Los principios de la nacionalidad florecieron y se despertó el viejo clamor independentista; el pensamiento revolucionario se difundió en la clandestinidad; el genio de Bolívar inspiraba el instinto separatista.

Se avecinaba un instante supremo en la vida del istmo, España, sucumbía ante las derrotas en el sur y se deshacía el imperio, la actividad económica disminuida, obligaron a los líderes criollos a tomar una decisión.

Ya los países todos de Sur y Centro América clamaban por días felices fuera de la órbita de los Borbones de España. La batalla de Boyacá, librada por los ejércitos mancomunados de Venezuela y la Nueva Granada, despertó bajo el mando del Libertador Simón Bolívar, los anhelos libertarios con más fuerza y persuación.


  




 

4 de Noviembre: Día de la Bandera”

4 de Noviembre: Día de la Bandera”

Hoy, 4 de noviembre, celebramos en todo el territorio de la república de Panamá, "Día de la Bandera” 

La Bandera, la que fue diseñada por Don Manuel E. Amador y cosida por Doña María Ossa de Amador. Ambos habían trabajado en secreto en la confección del emblema tricolor, para que estuviera listo cuando se consumara la separación de 1903. 

El 4 de noviembre se le rinde tributo especial al emblema rojo, azul y blanco que tiene dos estrellas. 

El color rojo simboliza a los liberales y el azul a los conservadores, los dos partidos políticos que para la época estaban en cruenta guerra. Ambos colores ocupan un espacio similar en dos cuarteles de un cuadrilátero oblongo. Los otros dos cuarteles blancos significan la paz esperada y sobre cada uno de ellos una estrella. 

Don Manuel Amador Guerrero, primer Presidente de la República de Panamá La estrella azul simboliza la pureza y la honestidad que habría de normar la vida cívica de la patria; y la roja, la autoridad y la ley que habrán de imponer el imperio de esas virtudes, según lo explicara Don Manuel E. Amador. 

La bandera nacional tiene una creación e historia muy interesante, ya que antes de ser ideada la bandera panameña tal como es hoy día, existía otra bandera que nos representaba dentro de la gran Colombia, que tenía la bandera de Colombia pero con un membrete que decía “Estado de Panamá”. Luego Felipe Bunau Varilla, ideó una bandera nacional basada en el modelo estadounidense. Escogió el amarillo, por ser color dominante en las banderas española y colombiana. Y en la esquina superior tenía un cuadrilongo azul, en el centro, dos soles amarillos unidos por una franja del mismo color, los cuales, según su autor, simbolizaban los dos continentes. 

Manuel Amador Guerrero, después de haber llegado de los Estados Unidos discutió el punto con algunos miembros de la junta revolucionaria, quienes de plano la rechazaron; y luego con su esposa María Ossa de Amador y entre ambos decidieron desecharla porque les parecía poco simpático e inapropiado que un extranjero determinara cómo iba a ser el símbolo de la nacionalidad panameña




10 de noviembre El Grito de Independencia en la Villa de Los Santos.


Villa de Los Santos

En la ciudad de Los Santos, Noviembre diez (10) de mil ochocientos veinte y uno: El señor Don Julián Chávez, Alcalde constitucional Primer nombrado, Presidente de este muy Ilustre Ayuntamiento, hizo convocar a la mayor parte de su componentes y con los que suscriben; no habiendo podido asistir el resto por enfemedad y ausencia igualmente que el Cura Párroco, doctor José Moría Correoso y muchos vecinos, a quienes manifestó dicho señor Presidente el voto general del Pueblo, para separarse de la nación española, por motivos que eran bastante públicos, y que son tanto más opresores, cuanto que no pierden un momento de subyugar cada día más la libertad del hombre: Atentando cada español, por rídiculo que sea principalmente si tiene mando y es militar, hasta contra lo más sagrado, que se haya en todo ciudadano, que es su individuo:
Que por todo ello deseoso de vivir bajo el sistema Republicano, que sigue toda Colombia, anhelaba el mismo pueblo que esta Villa jurase la independencia del Gobierno Español, con otras muchas razones, que al efecto profirió dicho señor Presidente, las que oídas, tuvieron a bien discutir, procurando que ante todas las cosas se oficiase a los pueblos del Partido para conocer si se inclinaban o no a adoptar el sistema propuesto, pues de otra manera se podría decir con certeza era aventurar exponiéndose esta población sola a hacer frente, no solo a los referidos pueblos, sino también a la Capital, cuyo Jefe que es don José de Fábrega tomaría muchas providencias a fin de sujetar este paso y emplearía para ello todo cuanto tuviera a su alcance, como que tiene provistos sus almacenes de armamentos, municiones, de que esta Villa carecía; pues aunque aquí hay suficiente número de hombres, que es de lo que se carece en Panamá, y pueden defender tan justo intento, hay falta de provisiones bélicas de que allí se abunda, por lo que se tenía por arrojo no obstante que el patriotismo exigía un esfuerzo que acaso superaría a toda dificultad, que pudiere ofrecerse tomándose a otros medios para hacer sucumbir a los pueblos y a la capital.

En efecto, vistas todas las reflexiones que, se hicieron dándoseles soluciones a las que eran en contra, se determinó, según el voto general del pueblo, se procediese al juramento de independencia, como en efecto se hizo, habiéndolo prestado, ante todos, los individuos del ilustre Ayuntamiento cuyo acto se celebró con pausible gozo y una indecible conmoción del espíritu de cada uno del Pueblo, quien aclamó se titulase esta Villa "Libre Ciudad" con consideración a ser la primera en todo el Istmo, que había tenido la felicidad de proclamarse libre e independiente bajo el auspicio y garantía de Colombia: a cuya solicitud accedió gustosa esta Ilustre Corporación con respecto a ser un día de Gloria y de Merced.

También se hizo presente, por varios vecinos, que debía nombrarse un Comandante de Armas para la mejor dirección de las tropas con consideración al abandono con que se han tenido estas milicias por la dominación española, y de facto se siguió a sufragar para tal nombramiento, y resultó este en la persona de don Segundo Escavillar, vecino honrado de reconocida probidad, y quien otro tiempo ha sido Comandante accidental, a quien, estando presente, se le hizo saber la elección que aceptó de buena gana ofreciéndose al pueblo para cuanto estuviese en sus manos.